Un día de invierno de 1931, probablemente en el mes de febrero, un negro de pequeña estatura con tipo de trabajador fornido y unas facciones que destacaban principalmente por sus ojos azules, subió al tren en la estación de Jackson, Mississippi. No llevaba equipaje salvo una guitarra de 65 dólares que le había dado el dueño de una tienda de discos local. En su bolsillo, trece dólares donados igualmente por el mismo comerciante. Desconocía por completo cuánto le iban a pagar ni cuántas canciones le iban a permitir grabar. Este comerciante, que se llamaba H. C. Speir y llevaba trabajando como cazatalentos para las compañías discográficas desde 1927, le había organizado una sesión de grabación para Paramount, en Grafton, Wisconsin. Le había entregado el billete de tren y le había advertido que quien le estaría esperando a su llegada sería Art Laibly, el director de grabación. Así sucedió cuando arribó a la estación de Milwaukee, a unos 30 kilómetros de Grafton, donde Laibly dejó al músico en un pequeño hotel para que pudiera descansar antes de la sesión que se llevaría a cabo a mediodía. Al llegar a la fábrica1 donde iba a  tener lugar la grabación Laibly le preguntó si prefería una cantidad fija por grabar durante los dos próximos años o los royalties que generaran las ventas de los discos a lo largo del tiempo. Pensando que sus discos se iban a vender bien, el músico aceptó la segunda alternativa. Luego le inquirió si prefería empezar con piano o con guitarra. El artista le respondió lacónico que le era indiferente. Laibly sugirió empezar con guitarra. Cuando terminaba cada canción, le pedían el nombre de la misma. La primera fue “Devil Got My Woman”. Cuando interpretó “Hard Times Killing Floor” al manager le sorprendió que el músico se hubiera dado cuenta de los efectos de la Depresión. Al finalizar la tarde habían completado 12 canciones dejando para el día siguiente las de piano. “¿Por qué te llaman Skip?” le preguntó. “Nunca paro demasiado tiempo en el  mismo sitio” replicó el bluesman que se apellidaba James y de nombre Nehemiah Curtis. Laibly, sin darse cuenta, le acortó su apodo que era “Skippy” ¿Por qué no pruebas a componer una canción que tenga como tema una pistola? James pensó unos pocos minutos y entonces recitó de un tirón, improvisando:

“If I send for my baby, and she don’t come

All the doctors in Wisconsin, sure won’t help her none.

And if she gets unruly, and gets so she won’t “do”

I’ll take my 22-20, I’ll cut her half in two”

Tras la sesión de piano, Laibly le informó de que había grabado más material que ningún otro artista anterior para su compañía. “Skip” James abandonó Grafton esa misma tarde con 8 dólares que le había entregado Laibly para sus gastos y la firme promesa de que le enviaría por correo el dinero en cuanto empezaran a publicarse los discos. Sus planes más inmediatos eran regresar a Jackson para asistir a un “house party”. Como todavía quedaban unos días para el fin de semana, se apeó del tren en Memphis y encaminó sus pasos a un barrelhouse de la calle North Nichols, el barrio chino de los negros de la ciudad. Su idea era decir al dueño que era músico, tocar y sacar algún dinero fácil. A la mitad de la actuación estalló una reyerta. Cuando escuchó el sonido de un disparo dejó de tocar y se largó del local.

A mediados de los años 40 de un ya acabado siglo XX, diversos coleccionistas de jazz, en su afanosa búsqueda de discos de grabaciones de los años 30, encontraron alguna impresión en pizarra de un tal “Skip” James, al que consideraron un primitivo pianista de jazz. No le prestaron mucha más atención. Sin embargo, su rareza y el misterio que le rodeaba eran valores añadidos a su encanto. Un coleccionista en posesión de alguna de las piezas grabadas de este artista tenía en propiedad algo exclusivo, tanto por el personaje, alguien anónimo de quien no había rastros, como por su música estremecedora y su exuberante, en ocasiones, falsete, algo completamente distinto a las grabaciones de Tommy Johnson, Son House o incluso las de Bessie Smith con bandas de jazz que no tenía ninguna conexión con lo anterior. En 1943, John Steiner, coleccionista de discos de jazz, fundó un sello discográfico con su amigo Hugh Davis con el propósito de ofrecer al público de coleccionistas blanco copias de discos de 78. Uno de estos discos adquiridos fue “Little Cow and Calf Is Gonna Die Blues” uno de los temas en que James tocaba el piano. El sello llevaba la leyenda Fine Jazz Documents. Ante el gran desconocimiento que tenían de esta música sus coleccionistas, decidieron definirla como “country blues” y a sus intérpretes como “country bluesmen”. Ya que habían descubierto un nuevo género, el siguiente paso fue darlo a conocer al público, reeditando en colecciones las grabaciones de estos músicos oscuros. Así ocurrió a partir de los años 50. Parece ser que el término “country blues” provino de un disco de Big Bill Broonzy publicado por Folkways en 1957 y que se titulaba “Big Bill Broonzy Sings Country Blues”, disco que por otro lado no tenía nada de temas rurales, y con unas notas detalladas redactadas por un escritor de jazz e ilustrador de cuentos para niños llamado Charles Edward Smith.

Gayle Dean Wardlow era un joven tejano, criado en Meridian, Mississippi, donde obtuvo un título parecido al de bachiller. Este chico había sido un gran aficionado al country & western, sin embargo gracias a la facilidad que había para encontrar antiguas grabaciones de blues en Mississippi se convirtió muy pronto en coleccionista y fanático de esta música. De ese modo empezó a indagar por los vecindarios donde habitaba la población negra (no olvidemos la segregación racial tan horrorosa en la época) aunque poco pudo sacar en claro cuando sacaba la lista de nombres que llevaba y preguntaba, entre otros, por “Skip” James a viejos negros en cuyas casas ya ni existían fonógrafos, y si disponían de algún disco, la mayoría de las veces se encontraba en unas condiciones de audición lamentables. La única información útil es la que figuraba en la reedición de algún álbum: Skip James….. No hay detalles. Se dice que provenía de Louisiana. Buen dominio de la guitarra y el piano. Paradero actual desconocido. La presunción de que era de Lousiana provenía de la letra de su canción “If You Haven’t Any Hay, Get On Down The Road” y que decía así:

“I’m goin’ I’m goin’

Comin’ here no more

If I go to Louisiana mama Lord They’ll

They’ll hang me sure”

“Me voy,

no volveré aquí más,

si regreso a Lousiana

seguro que me colgarán”

Estos coleccionistas de discos en ocasiones conseguían hablar con algún viejo músico quien, la mayoría de las veces, contaba unas mentiras increíbles. Tal fue el caso Ishman Bracey a quien Wardlow localizó en el otoño de 1963. Generalmente sus historias eran para impresionar, como cuando aseguraba haber sido socio de Blind Lemon Jefferson. Un vago recuerdo conservaba de un músico que había visto en Jackson décadas atrás, que podía ser James y que tenía un estilo un tanto extraño cuando tocaba la guitarra. Otro músico de quien los coleccionistas habían aprendido a desconfiar era de Big Joe Williams quien residía en Chicago desde mediados de los años 50 y que pasaba la mayoría de las noches en el sótano de una tienda de discos local llamada Jazz Records Mart y que regentaba Bob Koester, actual presidente de Delmark Records. Koester ni siquiera llegó a creerse en un primer momento que aún viviera Sleepy John Estes en Brownsville, Tennessee, tal era la cantidad de historias sorprendentes relatadas por Williams sobre sí mismo y sobre los músicos que conocía. De “Skip” James aseguraba que había sido asesinado en Mississippi. Pero, ¿quién había sido “Skip” James?

Escuchad en youtube Devil Got My Woman:

En enero de 1964 la suerte sonrió a Wardlow. Supo de un cantante de blues de Chicago, llamado Johnnie Temple, que había regresado a Jackson para ver a sus parientes. Este músico de 55 años conservaba muchos recuerdos de antiguos cantantes de blues de Mississippi. Cuando le preguntó si había oído hablar de “Skip” James, Temple respondió “Claro que sí, aprendí de él a tocar la guitarra. James era de Bentonia, Mississippi”. Era la primera vez que Wardlow escuchaba hablar de Bentonia, una pequeña plantación a medio camino entre Jackson y Yazoo City. Hasta allí dirigió sus pasos el investigador y en pocos minutos había recogido varios retazos de información referida a James: que se llamaba “Nemia”, era de estatura baja, había aprendido la guitarra de un músico local llamado Henry Stuckey, “Cypress Grove” se refería a un lago al que de niño iba a nadar y pescar, en cierta ocasión había tenido una crisis nerviosa a causa de una mujer que le abandonó por otro, mujer reflejada en “Devil Got My Woman”, después de la sesión de grabación en Grafton se había ido a Texas, era un  jugador y un bebedor, a finales de los 40 había regresado desde Alabama acompañado de una mala mujer aunque ya no bebía y desde hacía 10 años nadie le había vuelto a ver. Lincoln Polk, un primo suyo, le relató que a principios de los años 50 James lo había estafado y huído, lo más seguro, a Tunica, al norte del Delta. La última vez que Temple lo había visto fue en West Memphis, Arkansas, en 1960 o 1961. James le había invitado a unos tragos en una taberna y le había dicho que iba a regentar un night club. Wardlow fue a Tunica y en una calle conoció a un jugador apodado “Hard Face” que aseguraba haber conocido a alguien como “Skip” que tocaba el piano y la guitarra y a quien todos conocían como “Curly” (probablemente una deformación de su segundo nombre Curtis) y que era el propietario de un garito, el Tip Top o Tin Roof Cafe en West Memphis. En 1961 lo habían arrestado por contrabando de licor y había escapado estando en libertad bajo fianza. De nuevo su pista se perdía.

Además de los investigadores como Wardlow, había otro tipo de gente que también buscaba a los bluesmen aunque con otros propósitos más mercantiles, un redescubrimiento que fuera vendible. Un grupo de estos personajes salió por esas fechas de California con destino al sur. El trío lo formaban John Fahey, Bill Barth y Henry Vestine. A K. C. Douglas, un nativo de Jackson, Fahey lo había entrevistado en Oakland, California, y en su viaje a Mississippi fueron a buscar al segundo músico más popular de Jackson que quizás aún estuviera vivo. Era Ishman Bracey el cual, a las preguntas sobre el paradero de “Skip” James, lo único que hizo fue repetir como un loro todo lo que le había transmitido Wardlow en las anteriores entrevistas. Los tres “cazadores” de bluesmen llegaron a Bentonia y consiguieron hablar con la tía carnal de James, Martha Polk, y su marido, algo que no había conseguido el tejano que jamás pensó que los familiares le iban a ocultar información. Las consiguientes explicaciones les llevaron a Dundee, cercano a Tunica, Era el mes de junio de 1964. Tras muchas preguntas y tiras y aflojas en la barbería del pueblo, dieron con el paradero, en el porche de una cabaña, de una señora llamada Mabel, quien al principio se hizo la remolona tomándolos por inspectores de hacienda. Era Mabel James, la actual mujer de “Skippy”, que les condujo al hospital del condado de Tunica donde estaba ingresado Nehemiah Curtis James desde el mes de enero a causa de un tumor. La búsqueda del oscuro trotamundos y anhelado músico de blues había concluido. Por otro lado, cuando Mabel se enteró que a su marido le habían seguido procurando whiskey en el hospital, inmediatamente lo llevó a su hogar. Llevaba 7 años alejado del blues y hacía 33 que no grababa.

Mississippi John Hurt y Skip James

El boom del folk blues en esos años con el festival de Newport como referente sirvió para dar a conocer redescubrimientos como el de Son House, “Skip” James e incluso el de “Mississippi” John Hurt un año antes. El mes de julio de 1964 recibió, entre otros, actuaciones de Son House, Elizabeth Cotten, Robert Pete Williams, Fred McDowell, Sleepy John Estes, John Hurt y “Skip” James. Un joven estudiante de 18 años, un fan de esta música, y que había pasado más tiempo escuchando a Charley Patton que estudiando, fue testigo desde el segundo día del festival, de la actuación de todos estos enormes bluesmen. El joven era Stephen Calt, autor del libro “I’d Rather Be The Devil” (Chicago Review Press 1994), una biografía sobre “Skip” James y algunas cosas más sobre la historia del blues. Parte del libro está basado en conversaciones entre Calt y James, recogidas en cinta entre 1964 y 1969. Y gracias a esta obra podemos conocer determinados aspectos de la vida de “Skippy”, un tanto distintos de lo idílico del bluesman redescubierto en los años 60 y que se había redimido abandonado el blues por la iglesia.

Había sido un personaje diferente al resto de los músicos de la época y desde el principio, ya que era hijo único, cuando lo habitual entre las familias que trabajaban en las plantaciones era tener bastante descendencia. Su madre trabajaba como cocinera y cuidando a los niños del dueño de la plantación Woodbine, a unos 2 kilómetros de Bentonia dando a luz a Nehemiah el 21 de junio de 1902 en un hospital para personas de color de Yazoo City, a 22 kilómetros de Bentonia. Su padre era un contrabandista de licor y guitarrista que tuvo que escapar de la justicia cuando “Skippy” tenía 5 años. Éste se las daba de ser una enciclopedia andante y empleaba un vocabulario pretencioso cuando la ocasión se lo permitía. Aprendió a tocar la guitarra de la mano de Henry Stuckey, solo 5 años mayor que él, y empezó a practicar con un órgano que tenía su tía Martha. En las entrevistas realizadas por Stephen Calt, al final llegó a confesar que se había hecho músico de blues a nivel profesional porque quería ser proxeneta. En su entorno cercano, ser un cantante de blues era un ritual, prácticamente una iniciación a proxeneta. De sí mismo decía en muchas ocasiones que había sido un cabrón de primera, más salvaje que un conejo macho. Con 13 o 14 años se escapó de casa y pasó un año en la carretera por los estados de Florida y Georgia. Nunca contó que había hecho en ese período pero está claro que no pudo haberse sostenido con un trabajo honrado. Fue a raíz de esa oscura etapa que adquirió la costumbre de ir siempre provisto de un arma, cuchillo o pistola, que exhibía por Bentonia a su regreso, a pesar de las repetidas enseñanzas de su madre del precepto bíblico “bienaventurados los mansos”. Más tarde, Calt comprendió que la letra de “If You Haven’t Any Hay, Get On Down The Road” era autobiográfica, referida a un sangriento suceso que le ocurrió a James en Louisiana aunque éste en algún otro pasaje de sus conversaciones llegaría a asegurar que era el único estado sureño que nunca había pisado. En 1923 había llegado a ser bastante competente como jugador y como pianista para atraer hacia sí a las mujeres de la calle.

El aspecto más curioso en el desarrollo musical de James en los años 20 era su determinación en convertirse en un pianista de primera categoría. Aunque había muchos músicos que tocaban guitara y piano, como Blind Blake, Peetie Wheatstraw, Henry Townsend o Lonnie Johnson, generalmente acababan especializándose en uno, no así “Skippy”, que en el reino del blues fue la única figura en adquirir una notable habilidad en ambos. En 1927 conoció a Little Brother Montgomery en Yazoo City y acostumbraron a tocar juntos en Jackson. Parece que su tema “22-20 Blues” estaba basado en el “Vicksburg Blues” de Montgomery, una pieza que era un standard entre los pianistas.

En 1928 o 1929 residió en Dallas con su mujer Oscella y allí probablemente escuchó la canción pop “So Tired” que convertiría en uno de sus más grandes temas a la guitarra, “I’m So Glad” con su estilo tan propio que a ninguno de los entrevistadores tras su redescubrimiento se le ocurrió rastrear su origen. Fue en Texas donde Oscella lo abandonó por un amigo y aunque muchos vecinos de Bentonia aseguraron que la letra de “Devil Got My Woman” estaba dedicada a ella, James aseguró que ya la tocaba antes de haberse casado. Sin embargo, la mujer de “Cherry Ball Blues” sí dijo que era su ex. En cuanto a “Cypress Grove” a pesar de lo que hubieran contado sus vecinos, lo más probable es que se refiriera a la tumba. Esta asociación de ideas había sido recogida por Blind Lemon Jefferson en “See That My Grave Is Kept Clean” en el verso:

My heart stopped beatin’ and my hands got cold

It ain’t no more for you but the cypress grove

Cuando tocaba para los estudiantes en los años 60, a veces se llenaba de moralina y la canción “Special Rider Blues” la decoraba cantando “I ain’t got no special lover here”…. ya que Rider significaba follador en la terminología del blues aunque no en el lenguaje coloquial de los negros.

En sus últimos años aseguraba haber grabado 26 temas en la sesión de Grafton aunque solo fueron publicados 18. Hay serias dudas al respecto aunque aseguraba haber grabado un “I’m So Glad Part Two” cantando un solo verso y el resto un instrumental de guitarra y kazoo o una versión al piano de “Backwater Blues” de Bessie Smith. Lo que sí es cierto es que a finales de los años 20 ya interpretaba una versión de “Crow Jane” y de “Catfish Blues”, canciones que serían publicadas a raíz de su redescubrimiento. A finales de 1931 James recordaba haber recibido la visita de otro directivo de Paramount, un tal Henry SStephany que había reemplazado a Liably. En esta ocasión “Skip” tenía planeado grabar con su primo de 16 años Willie Mae Polk quien era su asociado en ese período haciéndole duetos vocales. “Cantaba como un sinsonte2 A pesar de haber firmado un contrato su tía Martha impidió que hicieran esa nueva sesión, grabación que de haberse realizado hubiera sido incluso de más rareza que la primera.

Una noche de finales de ese año 1931, un coche llegó a Bentonia conducido por el Reverendo E. D. James, pastor y ministro de la iglesia metodista. Era Eddie James, el padre fugitivo de Nehemiah y fue a alojarse a casa de su hermana Martha. Se enteró que su hijo se había convertido en un reputado cantante de blues y fue a hablar con él aconsejándole que volviera a la iglesia. James a veces interpretaba espirituales al piano en la iglesia baptista local pero lo hacía por dinero no porque sintiera ninguna llamada religiosa. Le propuso que le acompañara a Dallas y que ingresara en el seminario que había fundado. “Me lo pensaré” replicó “Skip”. Al cabo de unas semanas fue cuando decidió que dejaría el blues e iría en busca de su padre, necesitaba la figura paterna y un protector. Hacia 1933 se encaminó a Dallas y empezó a devorar la Biblia, sobre todo el viejo testamento, pero no era una persona con arraigo religioso. Lo que le hizo permanecer en la congregación fue que así abandonaba la bebida, consumir alcohol estaba visto como el mayor pecado capital. Sin embargo no ha quedado nada claro si la tenacidad de James perduró a lo largo del tiempo, es un punto muy discutible y probablemente imaginario. Lo que sí queda claro es que su conversión no afectó para nada a su faceta musical. Al menos entre 1933 y 1935 compaginaba su trabajo en la congregación de Dallas y un trabajo en una sala de billar en Fort Worth y Dallas. A veces se escapaba en el coche del padre y se iba a tocar el piano a algún barrelhouse de la zona. También se sabe que fue mantenido por una prostituta llamada Willie. Siempre fue un solitario y un individualista.

En los años 50 estuvo tocando música en Memphis a la par que trabajaba en operaciones de contrabando de licor. En West Memphis, si creemos a “Hard Face” habría tocado el piano en una banda de R&B a imitación de la Muddy Waters Blues Band. Es curioso que al poco de su redescubrimiento se consideraba a sí mismo como un rival de Otis Spann. Más tarde iría a residir a Tunica donde no tocaría música más que en una o dos ocasiones, realizando otro tipo de trabajos. Su negocio más rentable fue la cría de gallos de pelea.

La actuación en 1964 en el festival de Newport sería recogida y publicado por Vanguard con el título “Devil Got My Woman”. Hay una anécdota que relata Stephen Calt en su libro y es que mientras se encontraba por las instalaciones al aire libre donde se celebraban los conciertos cada vez que alguien habría una lata de cerveza se giraba inmediatamente al escuchar el ruido pensando erróneamente que era el sonido de una pistola amartillándose. Un mini concierto de 9 minutos, una especie de taller, que ofreció el 25 de julio, según los asistentes fue el momento más emotivo e impresionante del festival. Podría haber firmado un suculento contrato con Vanguard, pero los ruines deseos de Fahey, uno de sus descubridores, no así Bill Barth que era uno de los jóvenes guitarristas blancos menos avariciosos y mejores personas que rodeaban a los artistas negros de blues,  hicieron que grabara para su pequeño sello Takoma, canciones que no verían la luz hasta 29 años más tarde y de la mano del sello Genes que había comprado sus derechos, CD titulado “She Lyin’”

En enero de 1965 hizo su debut en el popular “coffeehouse” Gaslite de Nueva York aunque los primeros 6 meses de su redescubrimiento el Ontario Place, otro “coffeehouse” de Washington D.C., fue casi su escenario habitual. Uno de los guitarristas que lo visitaba para aprender era un carpintero de 34 años llamado John Cephas. En 1983 Cephas grabó “Tribute To Skip James”. La mayoría de los que brujuleaban a su alrededor les importaba un pito su salud y solo buscaban su propio beneficio y el que firmara contratos leoninos. Lo cierto es que el tumor que tenía se estaba desarrollando con mayor virulencia y a principios del año 1965 ingresó en el hospital para ser castrado dándole el alta en el mes de abril.

Cuando Fahey desapareció de su vida apareció en escena Dick Spottswood. Desde que lo vió actuar en Newport consideró que James era como una propiedad particular suya y quería grabarle para su recién estrenado sello Melodeon Records. Las sesiones se realizaron el 28 de julio de 1965 y Spottswood le pagó 200 dólares. Aunque las críticas fueron buenas las grabaciones resultaron bastante mediocres. Tras 10 meses en el mercado se habían vendido 736 copias. Al año siguiente James recibió un contrato de Melodeon para que lo firmara. La fecha que figuraba era de 1965 y las condiciones era que los derechos y los masters de las grabaciones realizadas pertenecían en cuerpo y alma a Spottswood Music Company. Resumiendo, lo que recibiría por canción serían 12 dólares, menos aún que lo cobró en plena Depresión de sus sesiones con Paramount. El contrato no fue firmado porque, entre otras razones, tenía uno con Vanguard. Los estudios de esta compañía estaban localizados en Manhattan y el 10 y 11 de enero de 1966 grabaron a James saliendo un disco llamado “Skip James Today!” con poco éxito de ventas. En 1968 Peter Narváez contrató a “Skip” James para un concierto patrocinado por la Indiana University Folksong Club en Bloomington. Fue el 30 de marzo y la actuación fue publicada por Document en 2 CDs. Otro personaje curioso fue Dick Waterman, que aparece en la película de Win Wenders “The Soul Of A Man” en la que uno de los tres artistas retratados es “Skip” James. Waterman, un promotor y periodista, se quejaba siempre de James, entre otras cosas porque quería ser el único en tenerle controlado y además porque quería llevárselo a Vanguard. Como contrapartida, “Skip” estaba harto de Waterman.

En diciembre de 1966 saldría a la venta el primer disco del grupo británico Cream, «Fresh Cream», en el que figuraba una versión de “I’m So Glad” que Clapton hacía de la que había escuchado en la publicada por Vanguard, no la original de 1931. Por supuesto que se la acreditaron James y éste recibió por royalties los beneficios mayores de toda su vida. Entre 6.000 y 10.000 dólares sin contar los royalties que generaron la versión incluída en el primer disco debut de Deep Purple. “Skip” James, prácticamente consumido por su enfermedad, le dijo a Stephen Calt sobre el “I’m So Glad” de Cream: “No vale nada, no tiene ritmo ni armonía. Es demasiado buena canción para estropearla” concluyendo a continuación: “Nadie la tocará como yo.”

“Skip” James fue quizás el único entre los músicos de blues en apreciar y usar, por tanto, de un modo intuitivo los contrastes del crescendo. Cuando cantaba subía al tope la voz en tenor y estallaba en falsetto al cantar los dos últimos versos. Tras su redescubrimiento había perdido mucho de esta habilidad. Su estilo de guitarra era complejo y hacía un fingerpicking con tres dedos. Solía tocar en Re menor abierto y no utilizaba slide. Este estilo se definió como el estilo de Bentonia que sería continuado por Jack Owens y actualmente por Jimmy “Duck” Holmes.

De las últimas palabras que dirigió a Stephen Calt desde su lecho de muerte, recordamos éstas: “Hay muchísimas cosas que nunca te he contado. Hay un montón de cosas que no sabes de mí. Te he estado alimentando con leche de recién nacido”. Su voz comenzó a desfallecer. “Solo estabas preparado para leche de recién nacido”. No desarrolló más esa conversación.

En septiembre de 1968 después de ofrecer un concierto que tenía comprometido en el colegio universitario de Bethel, Pennsylvania, empezó a sentirse enfermo y comenzó a beber en exceso para aliviar los dolores. Le llevaron al Hospital Universitario de Pennsylvania donde le diagnosticaron un cáncer incurable. Le enviaron a su casa donde falleció el 3 de octubre de 1969.

1.- En esos años, los fabricantes de muebles también manufacturaban fonógrafos y algunos de ellos funcionaban como compañías discográficas.

2.- Una pequeña ave de América del Norte y que imita el canto de otros pájaros