Pin, corresponsal de Huelva
Pin
(corresponsal Tabernero en Huelva) ... esa Crónica de los Festivales de Jazz de Vitoria-Gasteiz y Donostia-San Sebastián (Julio’2000) Por Antonio Toscano Pinzón “Pin” en exclusiva para La Taberna del Blues)

   Blues Horns & Pin De partida, tengo que reconocer que dentro del amplio y fascinante mundillo de la música en general siempre me decanto por sonidos más Jazzisticos/Bluesisticos en particular, y dentro de ello también me decanto por formaciones y bandas que a ser posible incluyan guitarristas, pues es con el instrumento que más me siento identificado. Y aunque esto último no es algo imprescindible a la hora de elegir una actuación, pero sí es algo preferente en mi opinión.

    Y eso fue lo que hice precisamente nada más llegar a mi primer destino en tierras vascas: Vitoria-Gasteiz. La primera cita se produjo en el Polideportivo de Mendizorrotza para ver ni más ni menos que las actuaciones de tres grandes guitarristas tejanos sobre un mismo escenario: Phillip Walker, Long John Hunter & Lonnie Brooks, acompañados por la Blues Band de este último y destacando la presencia del propio hijo de Lonnie Brooks (Wayne Baker Brooks), quien hizo las veces de presentador del proyecto que hace unos años denominaron “Lone-Star Shootout”, actualmente de gira por toda Europa.

    Long John Hunter "live"Como digo, una buena presentación instrumental de la Blues Band de Lonnie Brooks con Wayne al frente de la misma, para dar paso a la primera actuación de la noche: Phillip Walker con su guitarra de semicaja y con un clásico sonido blues-rock, muy correcto en la realización de los sólos y levantando el ánimo de un público jazzero “demasiado serio” para este tipo de actuaciones... acto seguido irrumpió en escena un Long John Hunter con ganas de tocar y con muy buen sentido del humor, usando su clásico modelo de guitarra ‘strato’ amarilla, quien después de producir unas sonoras risas entre el público (por la forma tan ‘cachonda’ de presentarse y por la variedad de gestos y expresiones) dio paso al mejor blues de la noche, puro blues tejano de alto voltaje que entusiasmó e hizo vibrar a todo el gabinete de prensa, lugar privilegiado desde donde tuvimos ocasión de disfrutar de tan magnífica triple actuación.

   Loonie Brooks Blues Band Por último salió al escenario el esperado Lonnie Brooks con las mismas ganas de tocar blues que sus dos colegas anteriores, con buenas dosis de Rock & Roll en la ejecución de sus temas e influenciado quizás por el sonido de “Freddie King”. Con Lonnie Brooks y su Blues Band, el concierto ganó en intensidad y cada miembro de la banda brilló con luz propia durante la ejecución de sus solos (a destacar la intervención de “Mark ‘Kaz’ Kazanof” en la sección de vientos y en los toques de armónica). Tras los primeros 30 m. de actuación de Mr. Brooks con unos motivantes riffs de guitarra ligeramente distorsionados incluyendo toques con la boca (al más puro estilo “Hendrix”), subieron al escenario sus dos colegas de Lone-Star Shootout siempre haciendo gala de un magnífico sentido del humor con bromas entre ambos, para interpretar juntos distintos clásicos de Blues y poner el fin de fiesta por todo lo alto a una noche en la que reinó el Blues.

    A la salida del recinto tuvimos un breve reencuentro con uno de los mejores armonicistas de blues en España, el compañero y amigo Ñaco Goñi, el cual tampoco quiso perderse una noche tan especial y con quien compartimos unos minutos a la salida del recinto.

   Philip Walker & Pin Ya de madrugada y con las buenas vibraciones del concierto de “Lone-Star Shootout”, nos dirigimos al “Hotel Canciller-Ayala” para presenciar la primera de las 5 actuaciones que tenía previsto dar el guitarrista Russell Malone dentro del programa oficial del Festival de Vitoria-Gasteiz. Nada más llegar al hotel nos encontramos con la grata sorpresa de un pequeño salón ‘piano-bar’ adaptado para el directo, muy acogedor, y con un aforo reducido para disfrutar de los conciertos casi “en familia” y en plan acústico... de hecho, la mayor parte del público asistente durante las 5 noches estaba formado por diferentes músicos del festival (recordar que era el hotel donde se alojaban), personal de prensa y distinto personal de la misma organización del festival, además de un puñado de buenos aficionados entre los que se encontraba quien escribe estas líneas.

   Russell Malone Entre el público de la primera noche se encontraban también los miembros de la Blues Band de Lonnie Brooks, con quienes tuvimos el placer de tomar unas copas en plan distendido mientras disfrutábamos de la actuación de Russell Malone. El mismo Wayne Baker Brooks quedó fascinado ante la técnica tan virtuosa y la forma tan elegante de tocar del genial Malone. Para esta ocasión el guitarrista de Georgia venía acompañado de un magnífico cuarteto, destacando la labor del polifacético bajista Richie Goods.

    Russell Malone es un guitarrista que se mueve con una facilidad envidiable entre el Jazz, el Swing y el Blues, y al que se le notan claramente las influencias de Wes Montgomery, George Benson y B.B. King (incluso llegó a participar como respetuoso guitarrista rítmico en el álbum “Let The Good Times Roll” del ‘Rey del Blues’). El agradable y amistoso ambiente en el hotel contribuyó a que Russell terminara todos sus conciertos ofreciendo puro blues instrumental – !!como debe ser!! -, con temás de más de 20 m. de duración, y realizando una verdadera exhibición en un repaso a los diferentes estilos y sonidos blues en Norteamérica, del que dejó constancia que es un perfecto conocedor.

    Terminada la actuación de Russell Malone nos dimos cita en la otra sala ‘piano-bar’ del hotel, adaptada también para directos acústicos, donde tenía lugar la actuación de un potente bajista llamado Christian McBride, procedente del jazz-rock y la fusion, y acompañado por otro impresionante cuarteto (esta vez sin guitarrista... que le vamos a hacer!!), con quienes se derivaban unas auténticas jam-sessions en la que subían al escenario invitados de todo tipo (músicos de la blues band de Lonnie Brooks, la banda de Russell Malone e incluso algunos osados aficionados con mucho nivel). El Blues y el Funky se daban esta vez la mano para finalizar la jornada alrededor de las 6 de la mañana... esta fue la tónica que se mantuvo durante las 4 noches siguientes.

    Mención especial para las actuaciones de Béla Fleck & The Fecktones, quienes se marcaron un interesante blues (con el mismo Béla Fleck realizando unos curiosos sólos de banjo mientras uno de sus músicos tocaba dos saxos al mismo tiempo) y la no menos maravillosa actuación de The Manhattan Transfer, con dos partes bien diferenciadas: la primera con buenas dosis de swing & blues en la ejecución de casi todos los temas, y la segunda en un nostálgico tributo a Louis Armstrong.

    Wayne Baker Brooks & Pin Así llegamos a nuestro segundo destino en el país vasco: San Sebastián. Y en Donostia nos encontraríamos con otra de las gratas sorpresas que levantaban curiosidad en el programa de este año...: Hiram Bullock.

    En San Sebastián se presentó con una sencilla formación de trío (guitarra, bajo y batería), para tocar durante 4 noches seguidas en uno de los varios escenarios instalados en el paseo-terraza del Centro Kursaal. Y precisamente fue en este mágico lugar donde Hiram Bullock ofreció lo mejor de su repertorio blues, a veces con un cierto aire latino y otras veces con buenas dosis de rock, terminando las actuaciones de todas las noches con viejos temas clásicos de la década de los 70’s...

    Hiram se debe mucho al público que tiene delante para interpretar tal o cual tema, e hizo gala de la destreza y el dominio que tiene a la hora de ejecutar blues con mucha fusión, en unos sólos muy buenos (con carreras incluidas fuera del escenario, mientras recorría el aforo del lugar de cabo a rabo descargando su distorsionada guitarra entre un público atónito por lo que estaba presenciando) y unos sonidos a veces jazz y a veces funky arropado en todo momento por los coros vocales del bajista y batería, pero siempre blues, e incluso cuando interpretaba esas versiones cargadas de rock comercial o de David "biscuit" Miller & Pininfluencias latinas, también se dejaba entrever la gran escuela blues de la que procede. !!Como anécdota nos regaló una de las famosas ‘púas violetas’ que  tanto le caracterizan y que tanto circulan últimamente por la red en infinidad de páginas musicales!!.

    En la noche que actuó con B.B. King en la emblemática Plaza de la Trinidad (en pleno casco viejo de Donosti), y dado que había un mayor número de público (más joven), tuvo que recurrir a un repertorio aún más rockero y comercial (desarrollando incluso una simpática faceta de ‘showman’) para terminar de ‘meterse a la juventud en el bolsillo’, como así fue, dado que la mayor parte de gente había venido para ver y escuchar al ‘rey del blues’. En cuanto a B.B. King poco podemos aportar ya a estas alturas que no se haya dicho antes... aunque comentaré algo que aún no he escuchado ni leído en ningún medio de comunicación. En mi caso era la tercera vez que lo escuchaba en directo, y la verdad es que siempre es como si fuera la primera vez.

    B.B. KingPero bueno, quizás un lugar con tanta solera (la plaza de la Trinidad, donde todos quieren tocar cuando vienen a San Sebastián) unido al buen sonido de la Blues Band de B.B. King, y al sitio tan cómodo desde donde pudimos disfrutar de la actuación (la terraza de la Sociedad Vasca de Gastronomía), hicieron posible que disfrutáramos de una auténtica noche de verano con el blues como protagonista.

    Es evidente que B.B. King brilló una vez más con luz propia, aunque para muchos de nosotros esa noche el ‘rey del blues’ pecara de un exceso de protagonismo que nos “chocó” bastante en muchos momentos del concierto, sobre todo al final del mismo, donde con una actitud más  bien de “Divo” (yo, mí, mío) y una forma un tanto extravagante se pusiera como un poseso a repartir pins e insignias suyas a cierta gente que él mismo elegía de forma selectiva, acaparando la atención de ‘todo el mundo’, en un acto más  propio de cualquier otra cosa excepto de un concierto de Blues. Mientras la misma banda no paraba de mencionar su nombre durante todo el “numerito”.

Sé que en el mundo del Blues y sobre todo del Rock esto suele ser bastante habitual, pero insisto en que lo de B.B. King en Donosti fue algo sobrante y que a estas alturas es innecesario en su carrera, además de incoherente puesto que luego fuera del escenario se niega por ejemplo a algo tan simple y motivante para muchos aficionados como firmar autógrafos y a fotografiarse con nadie.

    Aparte de los ya mencionados, dentro también del festival de San Sebastián habría que destacar las actuaciones durante varias noches de “Georgia Mass Choir”, una potente y numerosa  banda de negros/as tocando auténtico gospel eléctrico, los cuales hacían vibrar al público cuando interpretaban versiones de clásicos del blues y del rock... y la mágnifica y superdivertida actuación de los catalanes “New Orleans Blue Stompers”, en un tributo también a Louis Armstrong y al más puro estilo de las big bands de New Orleans de los años 20’s. El balance final se traduce en 16 buenas actuaciones durante 16 días de vacaciones, una agenda repleta de contactos con buenos amigos/as dentro y fuera de nuestras fronteras, un buen lote de CD’s (only blues, of course!!), y la esperanza de poder volver a visitar el país vasco el año que viene durante las mismas fechas...

volver a una noche con...