| CAMALLERA
BLUES FESTIVAL
27 de Agosto 2005 Pabellón Municipal
de Camallera (Girona), 19:00h...Últimas pruebas de sonido y empiezan
a fluir de entre las luces, lasya inquietas primeras notas de BLUES. Entre
sombras azules y rojasaparecen reflejadas cuatro siluetas, cuatro músicos:
Miguel ÁngelMarrodán (voz,
armónica y guitarra), Pepo Soler (guitarra), JaumeTauler (bajo)
y Juan Pérez Aznar (batería).
Los BLUES CONNECTION
nostrasladan a principios de los años 50 a 60 con su sonido puro
yresquebrajado. Miguel Ángel es posiblemente el bluesman más
completode las tierras gerundenses: gran conocedor de las tradiciones
másrurales del blues, fervoroso amante de la época dorada
de Chicago ycantante potente con un inglés más que respetable.
La de Camallera fuela última actuación oficial de esta formación,
esperemos que la escenablues de Girona no se vea privada durante mucho
tiempo de la presenciade este gran cantante y que de las cenicas de Blues
Connection surjannuevos proyectos… Pablo Tío Paul Gómez,
llegado desde Argentina yafincado en Girona, donde contagia con su maestría
desde hace ya untiempo, no dudó en aceptar la invitación
del grupo y trepó alescenario para hacer "la última"
de este primer acto.
Después de una breve presentación,
Full House, emprendía su prestacióncon la potencia
y energía del que juega en casa, una tónica que GavinBradsow
(voz), Jordi Oliver (guitarra), Joan Caralps (armónica), LuísCarias
(bajo) y Martin Props (batería) supieron mantener hasta
elfinal del concierto. Un batería contundente y metronómico,
un bajistaelocuente, un cantante enérgico, un guitarrista versátil
y la armónicade Joan Caralps. Guitarra y armónica que aportaban
el sonido másbluesy de esta ecléctica formación que,
con desenvoltura y entusiasmo,abordó un repertorio variado que
iba y venía del blues al rock.

La noche avanzaba y la atmósfera se iba impregnando de blues, llegó
elmomento de escuchar a una de las bandas protagonistas de la velada:los
Midnight Rockets de Maurici Morera
(voz y harmónica). De prontonos trasladamos hasta un sonido más
west coast, "minimal feeling",calidad y solidez que nos proporciona
este auténtico gentleman ymaestro del pequeño instrumento.
Junto a él Sergi Escriu-man(guitarra),
un verdadero diamante con toque, sonido y calidad. David
Torras a la batería acompañando con discreción
y tranquilidad y Paco Rubiales –bajista
del blues valenciano por antonomasia- quiensubstituía con la mayor
de las profesionalidades al bajista oficial dela banda, Eloy
Moya. Nada más y nada menos que dos horas auténticoblues
para deleite de los que seguían allí; pocos pero entusiastas.
En realidad, la noche no había hecho más que comenzar, tan
sólo era launa de la madrugada, y nos esperaban Blues
Quater y Danny Boy. Con lacomplicidad que se obtiene cuando se
ha estado esperando grupo trasotro, viendo como la sala se va vaciando
y sabiendo que los que quedanya no se van, los valencianos arrancaron
con un instrumental delrepertorio de Junior Parker para poner a tono los
instrumentos. Apartir de entonces se fueron acomodando y adaptando al
pésimo sonidode monitores reinante durante toda la velada. Compartiendo
elmicrófono y deleitando al "selecto" y paciente público,
Alfredo Montesinos y Danny Boy alternaron
riffs y fraseos visitando losdiferentes caminos del blues desde la tradición
a la blasfemia concompenetración y espontaneidad, sumergiéndose
en texturas contrastadascon el atento acompañamiento de Francisco
Rubiales al bajo y Juan Pérez
a la batería, ambos haciendo doblete.
Y para acabar de rematar la noche –y también al escaso pero
insistentepúblico que, al igual que algunos músicos, se
resistía a volver acasa- se dio paso a una tórrida e improvisada
jam alter hours (valganlas redundancias), con componentes de Blues
Quater, los MidnightRockets y algunos espontáneos habituales
de la armónica gironina:Nacho Mensua, Tío
Paul y Albert Caralps… Hasta que los técnicosdecidieron
empezar a recoger
focos, cables y demás utensilios. Por unavez que no viene la policía
a cortarlo todo…
Pese a la positiva valoración artística y organizativa del
festival,teniendo en cuenta que se trata de la primera edición,
a títulopersonal me permito lamentar la falta de inquietud de la
gente quesigue apoltronada delante del televisor, en alguna cena de compromisoo
absorbiendo basura musical en cualquier garito hasta que un día
unamigo les cuenta haber asistido a alguno de estos acontecimientosmusicales
y el pasivo en cuestión sale con algo así como "¿por
qué nome avisaste?"...VENGA YA!!!. Para que esto arranque
es necesario quetodos tiremos del carro y participemos, pues calidad,
proyectos yganas nos sobran. Al menos hasta que fracaso económico
tras fracasoeconómico y principalmente por falta de asistencia
de público, enlugar de asistir a una multiplicación de propuestas
veamos desapareceruna parte de las mismas… ¿A qué
esperamos? ¡A disfrutar del blues ynos vemos en la próxima
edición!
Por último, ahí van mis sinceros agradecimientos para la
gente que nosha respaldado, al público que sí estaba allí
(gracias de corazón). ¡Vapor vosotros! Pero la próxima
vez traed más gente…
A los músicos ¡sois cojonudos! gracias por ese pedazo de
jam.
Al maestro Juan Pérez, asesor en todo momento, gran mente pensante
y amigo.
Y al gran Josep Tremoleda, quien arriesgó las pelas para que todofuera
posible este año
A todos, todos, todos… muchas gracias.
JOAN CARALPS ALCAZAR
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